You should...

Últimamente creo que todo el mundo debería conocer a Florencia.
Porque ella, a pesar de no existir, es una de las personas más extrañas de este mundo.

Ando en mi faceta incógnita de escritora de medio tiempo, nuevamente. ¿Será porque se acerca el verano y una vez más el ocio de siempre? Mis últimas vacaciones de colegial.

Bueno, quien sabe. Lo importante es que las "señales" e inspiraciones volvieron a este cuerpo pequeño.

Un alto en el sol

Hace un calor de esos que no sentía hace mucho, un calor que no es ni pegajoso ni sofocante. Un calor que no es sólo calor y que extrañamente disfruto, casi cerrando los ojos, cuando camino lento por la calle.
Es un nuevo calor, un calor que derrite el hielo que aun tenía pegado a los huesos luego de un invierno (mental y físico) tan largo como el que acaba de pasar. Tengo los pequeños rayos de sol aun pegados en las pestañas y en los antebrazos, y las manos de vez en cuando se mueven frenéticas en una danza inventada por mi inconciente.

Esos pequeños rayos de sol...
tan cálidos
tan...

no words

quiero dejar de decir esas cosas
leer todo eso que AUN no puedo y dejar de memorizar fórmulas matemáticas.

Nada (absolutamente nada) que no pueda ser cumplido

be quiet

son cosas que no se entienden cosas que nadie entiende cosas que no tienen significado alguno cuando escribes por escribir sin motivaciones y decides que todo tiene que cambiar porque ya no sientes nada en especial por nada en lo absoluto cuando escuchas esa cancion que hace unos años atrás significa demasiadas cosas y hoy son sólo recuerdos de lo que ya no puedes ser porque tienes que crecer crecer crecer porque las cosas cambian y no puedes esperar que todo pase y no puedes esperar y tener esperanzas de que todo va a ser para mejor porque no lo fue y pasó y no fue y tienes que seguir caminando sin que te importe aunque te importa entonces le miras lo positivo una nueva experiencia a tu pequeña maleta viajera una nueva experiencia a la mirada trémula que hoy en día esta mucho más segura de sí misma que nunca antes en toda la vida porque si no te gustó no te puedes quedar sentada esperando que cambie porque si no te gustó nunca te va a gustar y porfa para de estar diciendo que las cosas van a cambiar tienes que buscar lo que quieres en un lugar donde puedas encontrarlo entonces

para.

hay cosas que aqui no existen y deja de pensarlas al menos unos años


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tenía mucho para observar y nada para decir
tenía un montón de palabras cerradas como cartas sin leer
tenía frases que no se podían decifrar sin lupa ni paciencia
y un cuaderno donde escribía puras incoherencias.
Joaquín María. Mi joaquito. Ahora más que nunca las palabras no me alcanzan para decirte nada. Nada en lo absoluto. Te amo es como vacío ahora, porque es mucho más que eso. Es inmenso y yo soy totalmente pequeña. Podría repetirte mil veces que voy a quedarme contigo todo el tiempo que tú quieras, ni siquiera se bien porque escribo esto, pero lo necesito. Tanto como necesito hacerte dormir y ver tu mirada tan tricolor y tan tranquila.

Adriana Miranda

Estabas con la cara de siempre, acostada en tu cama del segundo piso. Nunca te habia visto pálida, ni menos con las manos temblorosas. Buscaste en esas cajas que yo creo que sabes de memoria mientras yo me sentaba a los pies de tu cama.

Me llamaste de la misma manera que me has llamado siempre, con los diminutivos como si aun pudieras alzarme en tus brazos y pusiste en mi palma unos diminutos animalitos de cristal, una pulsera, y me dejaste con la promesa de buscar algunas cosas más. Pero, ¿Por qué? atiné a preguntar. Es por tu herencia. Sí claro, pero ya me diste mi herencia ¿recuerdas? Yo quería la caja musical, y la tengo. Es por si me muero, y reiste un poco. Luego estabas seria otra vez.
aaah. Pero como, que eres loca, ya, no me des mi herencia, si te queda para rato, lo que si me tienta son los libros que tienes abajo, en el comedor, los tendré para mi cuando te vayas. Pero si queda poco, Teresita.

No me digas esas cosas. ¿Te prendo la tele? ¿Te junto la ventana? Que no entre tu amante por la noche! que si no te resfriaras más.
Reiste otra vez, pero muy poco. No, estoy bien, estoy con la radio. Así me duermo. ¿Y no te quieres levantar? No, quiero tomar sopa, es que no tengo mucha hambre. Bueno, le diré a mi tía.
Pero cuidata ¿ya?
Un enésimo beso en tu mejilla casi octogenaria, y atesoro todo lo que me diste y todo lo que me has dado.

Te quiero mucho, abuela.
Y mejórate. No veo porque este, tenga que ser el momento. Al menos esperate que de la PSU, para que puedas abrazarme y felicitarme. Al menos eso. Sólo eso.

( )


¿Qué ha sido de mis lluvias? No resisto con facilidad el caos (que creo con mis propias manos), me pregunto si soy más que un envase (para los demás); si soy algo incorpóreo (amor, disgustos, proyecciones, notas). Anoto todo, sólo para no olvidar y ( ) me hace sentir atemporal, como si hubiese permanecido aqui por siglos enteros, esperando a que algo cambiara, a que algo quebrara la monotonía absurda en la que nos sumimos (por voluntad propia). Ahora escarbo entre el idioma inexistente y las canciones sin título de Sigur Rós, quiero intentar recordar los mayores momentos posibles, no quiero dejar nada en las sombras del olvido, en los tinteros vacíos, en los lápices sin tinta (amontonados en el basurero), en las miradas (que se quiebran) frágiles como pergaminos, en el pánico a un día recordar (todo).


Pero es lo que soy. Lo que soy (casi) por completo, cuando escribo (porque sí)

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